
Estocadas inciertas,
los suspiros en los cuellos,
lenguas inquietas,
limpiando llagas,
resignación de los besos,
quitando el polvo a las plantas,
imaginando su muerte,
rápida,
sin dolor,
y ellas buscando esperma sano,
rubio,
de ojos claros,
y la tierra que se abre en bostezos,
entre montes y desmontes,
amasando tierra,
soplando tierra,
atravesando tierra,
tierra,
tierra,
América desgarrada,
partes que se parten,
las balas matan,
rápido,
sin dolor,
con ardor,
necesidad de la simetría,
de límites asimétricos,
separando pobrezas,
razas,
con la cruz a cuestas,
senos de madre,
repletos,
de leche agria,
perdida,
cuajada,
estómagos crujientes,
hinchados de hambre,
vacíos,
y los cerdos que se regeneran,
una vez más,
en trajes importados,
con miradas indiferentes,
y discursos alquilados,
una vez más.
América viviendo en el recuerdo de lo que nunca fue.