martes, 16 de febrero de 2010

Inconformistisismo



Aplastó la rutina
renunciando en un telegrama,
desempolvando libros
se creyó poeta.

Redactó un testamento a la luna,
escribió una canción sobre tres pájaros,
guardó una lágrima de miel,
y buscó una palabra que rimara con vos.

Se hartó de hartarse
y abandonó la poesía,
buscando su norte viajó al sur
montado a una ruta desconocida.

Entregado a su suerte despoblada
imaginó a su Dulcinea en un mal vino,
y en batallas inconmensurables
firmó la paz y selló su destino.

Kaluyo desesperado

(música: Verito Armentano; letra: Gustavo Amenedo)

Persiste la luna vieja,
arrastra luciérnagas
a la noche del hambre
repleta de cruces y mentiras.

Camino nuevo y plateado,
sendero de los pobres,
sembrado de guijarros y penas,
en un manto sus dolores.

Hay hambre en la corte
entre muerte y desolación.
Hay poetas bajo el polvo
sobreviviendo en una canción.

Arrastran sus pies descalzos
arrastran tierra ajena,
y el mundo que nos los sabe,
arrastra su propio olvido.

La tierra que es de los otros,
repleta de pisadas,
carnes de soles duros,
cobrizas y llagadas.

Hay hambre en la corte
entre muerte y desolación.
Hay poetas bajo el polvo
sobreviviendo en una canción.

No hablo de pampas y humedades,
no hablo de tierras secas,
no hablo de campo camposantos,
no hablo de tempestades.

Hablo de vidas sin poesía,
sin lengua para la protesta,
sin manos para la justicia,
hablo de la desesperanza.

Hay hambre en la corte
entre muerte y desolación.
Hay poetas bajo el polvo
sobreviviendo en una canción.