martes, 16 de febrero de 2010

Inconformistisismo



Aplastó la rutina
renunciando en un telegrama,
desempolvando libros
se creyó poeta.

Redactó un testamento a la luna,
escribió una canción sobre tres pájaros,
guardó una lágrima de miel,
y buscó una palabra que rimara con vos.

Se hartó de hartarse
y abandonó la poesía,
buscando su norte viajó al sur
montado a una ruta desconocida.

Entregado a su suerte despoblada
imaginó a su Dulcinea en un mal vino,
y en batallas inconmensurables
firmó la paz y selló su destino.

No hay comentarios: